lunes, 24 de julio de 2017

Verano 2.0

Eso de escribir parece que se me ha vuelto a pasar, aunque a veces me encuentro a mí misma sumida en conversaciones que tendrían mis personajes entre ellas y ellos, pero por lo demás, todo bien. Supongo que pronto me apetecerá coger el boli de nuevo.

Lo bueno es que estoy a punto de terminar los cuentos (perturbadores, bien construidos, escalofriantes, realistas...) del librito de Cortázar del que ya hablé, y que lleva por título "Las armas secretas y otros relatos".

Para el libro de principios de agosto todavía estoy buscándome banda sonora. Aún no lo he empezado claro, pero me parece que "It's my life", de No doubt le iría bien, siendo la novela "The handmaid's tale", de Margaret Atwood.
Quizá ahora tengo las expectativas demasiado altas y luego no me gusta, pero espero estar equivocada.


No sé, estoy en un momento muy delicado porque la Chica que Bebe Champú ha perdido a un ser muy querido y no sé cómo fluctuar a su alrededor. Con suerte, le pagaré el viaje para que me haga una visita fugaz y así podré aplicarle la terapia de la playa, del licor de arroz, dejaré que conduzca a Greaselightning y poco a poco la herida se hará más soportable. Al menos, eso espero.

domingo, 16 de julio de 2017

Verano

El otro día volví a escribir.

También he vuelto a leer.

Se me había olvidado pero poco a poco lo voy retomando. Hay demasiada narración visual hoy en día y me he visto atrapada en ella. Series, películas. Todo es inmediato y lo tengo al alcance de un click. Me he dejado arrastrar y me arrepiento y me avergüenzo profundamente de ello.

Madame Bovary me ha rescatado creo yo. Lo cierto es que me esperaba más a una Anna Karenina, pero ha resultado ser Emma, sin más: egoísta, exquisita, inculta y soñadora y, al final, escrita y descrita por un hombre. Es un reflejo de su tiempo, de una pluma masculina que supo narrar la tediosa vida en una pequeña población en la que nunca pasaba nada y contraponerla a una ciudad llena de teatro, sarao nocturno y amores fugaces.

En cambio, no consigo meterme Adiós a las armas. Cada vez me cuesta más la guerra y todo lo que la rodea. Me da pereza.
Qué le voy a hacer, antes me gustaba la escena del bombardeo de Pearl Harbor, ahora ni eso.

Al menos, el pequeño recopilatorio de cuentos de Julio Cortázar ha empezado muy bien, veremos.

Supongo que algún día, algún año, en algún lugar, seré capaz de terminarme Las Olas para que Virginia deje de atormentarme.

sábado, 10 de junio de 2017

El calor. La calor.

Me estoy haciendo un awesome-mix-CD para el Greaselightning en el que me gustaría añadir temas de este verano un poco animados. Al final, como no he encontrado muchos de este año, me he visto obligada a añadir este. Sé que a la Chica que Bebe Champú le encanta y, conociéndola, una nunca sabe cuando podría venir de visita. 

En otro orden de cosas:el asfalto comienza a derretirse.
Lo sé, cada año es la misma historia: que si nunca ha hecho tanto calor, que qué calor por aquí, vaya calor por allá...
El Gato que Bebe Champú (ahora se llama así porque, evidentemente, es muy fan de bebérselo) dice que él nunca lo había pasado tan mal en toda su vida.
Quizá tenga algo que ver el hecho de que sólo tiene un año y cinco meses y que el verano pasado no tenía tanto pelo ni pesaba alrededor de 6 kg de puro amor. Quién sabe. 
Lo que sí que se sabe es que este será el verano más caluroso de la historia, pero sólo hasta el año que viene porque así es la vida y así somos las gentes, exageradas e insatisfechas con la temperatura que se espera que tiene que hacer en el periodo estival. 
Creo que me subiré a tomar el sol para poder quejarme a gusto de la locura de calóh que hace. 



domingo, 7 de mayo de 2017

Remember nothing is real

Boredom comes from perfection.
Mistakes come from invention.
So while you watch me fail to succeed
At least I got your attention. 

Me ha salido una calentura en el labio inferior y el otro día se me ocurrió ponerle nombre, creo que era Billy o algún nombre yankie de ese tipo.
Sólo me salen calenturas cuando ya me sobrepasa la vida y sale por ahí en forma de cosa asquerosa para que el resto de la gente vea que estoy jodida a pesar de que intento ocultarlo.

We are the voices in your head. 

Acabo de descubrir este grupo y mientras saboreo una Estrella de Galicia (GaliciaCalidade) pienso en cómo voy a perder el tiempo en vacaciones, paseando por las calles que tendrán igual color pero para mí resurgirán más british que nunca. Anoche volví a soñar con el chalet que es una cosa que me pasa muy a menudo en contadas ocasiones. La noche anterior soñé con el documental de Blackfish que es, probablemente, una de las 5 cosas más tristes que he visto en mi vida. Otra de las 5 cosas más tristes que he visto en mi vida es cuando Naruto perdió su brazo derecho por salvar a Sasuke, pero al final todo parece que va a ir bien, Sasuke por fin escucha a Naruto, y eso me da esperanza, porque es mi camino ninja el creer que al final las cosas irán bien, es mentira, pero a veces me lo digo a mí misma a ver si funciona y miro la última foto que nos hicimos y recuerdo que pronto podremos hacernos una mejor y se me pasa.
He escuchado esta canción en bucle durante la segunda mitad de esta tarde infernal de domingo y creo que es mi deber como DoñaNadie compartirla con aquellas que no la conozcáis.


We are the changes that you fear. 


Luego ya me he puesto con Fuel para darme la fuerza que necesito para empezar la semana porque ya son de casa aunque a la Chica que Bebe Champú no le gusten y yo siempre le digo "the fear is gone forever" y ella sabe que miento pero me perdona porque somos amigas y yo no sé si sabré perdonarle nunca lo que está haciendo.

"I'm learning from the past. You've always been the one but I'm learning", le digo.
"Still making mistakes, I keep on learning, I'm making myself, Still making myself", responde ella.

Y yo ya lo sé, pero aún así no puedo cerrar los ojos y hacer como si todo fuera bien.


sábado, 22 de abril de 2017

Mi Coche

Mi coche tiene dos nombres.
Si voy yo sola, es Grease Lightning.
Si voy a compañada, es El Cocherito Leré.

Hoy iba en Grease Lightning cuando han soltado a todos los HombresInútilesQueSeCreenQueSabenConducirPeroNo.
Y lo digo así porque es cierto, porque se creen que saben más simplemente por el hecho de que yo sea mujer y, además, de llevar la L (pero por poco tiempo).

Tienen esa estúpida manía de adelantarme para luego tener que frenar unos metros delante de mí.
Los motoristas incluso tienen la costumbre de adelantarme por la derecha haciendo zigzags y de frenar cuando me oyen cagarme en el putero de su padre.

Porque esa es otra.
La Chica que Bebe Champú dice que tengo RAGE ROAD, o Furia Carreteril.
No sé por qué lo dirá.
Igual porque a veces, sólo a veces, se me escapan una o dos palabras malsonantes al volante. Nada serio, de verdad.

Cuando voy en El Cocherito Leré me porto bastante bien por eso de causar una buena impresión y tal, pero sí que es cierto que si conduzco el Grease Lightning a veces me flipo un poco a lo fast&furious, pero siempresiempresiempre dentro de los límites, los míos y los de la DGT claro.